"Venimos para compartir roles"

"Un día me cuestioné con qué actitud iba enfrentar la vida. Y dije: va a ser con amor, con humor, con alegría."

Carmencita

Dicen que la sonrisa es contagiosa y Carmen Uyperhoeven lo prueba a diario. Desde la Reach Stacker, grúa con la que manipula jaulas y contenedores, transmite su felicidad y su actitud positiva. Ella elige esa filosofía. "Perdí a mis padres cuando era muy joven, crié a mi hijo sola; pasé momentos muy difíciles. Un día me cuestioné con qué actitud iba enfrentar la vida. Y dije: va a ser con amor, con humor, con alegría", expresa.

Con ese espíritu optimista y una mentalidad abierta, inculcados por un papá belga que supo vislumbrar el potencial del poder femenino, se presentó a un llamado para entrar al puerto. "Estaba trabajando en el taxi desde hacía doce años, pero llevaba currículums a todos lados porque quería dejarlo por la inseguridad y para ampliar mis horizontes. En el Centro Público de Empleo me comentaron que Montecon buscaba una mujer con licencia de conducir categoría D para manejar los camiones que transportan contenedores ('toritos')", relata.

Carmencita

Luego de despojarse de sus propios prejuicios, decidió aceptar, por lo que el sector de los toritos pasó a contar con una mujer entre sus filas. Sin embargo, el amor verdadero lo conoció tiempo después, y se llama Reach Stacker. "Desde el primer momento me identifiqué con la máquina. Si bien "estás pinchando" contenedores y jaulas todo el tiempo, se siente algo especial. Me di cuenta de que era lo que yo quería, así que me postulé al primer llamado que hubo para integrar esa sección", manifiesta desde la Reach Stacker.

Venimos para compartir.

Lejos de querer irrumpir por la fuerza en un núcleo tradicionalmente masculino, Carmencita (así la llaman todos) siempre procuró una convivencia armónica en los espacios. "Las mujeres no venimos a sacarle el lugar a los hombres, venimos a compartir roles, venimos a ocupar tareas para las cuales nos preparan de la misma manera. En los cursos que tomamos para aprender a manejar las máquinas se imparten las mismas enseñanzas y no hay nada que nos impida maniobrarlas. Venimos a compartir un lugar", señala.

Carmencita

"Los espacios los ganamos siendo nosotras mismas, sin perder nuestra identidad femenina."

Y no se trata de masculinizarse para poder coexistir con los hombres, sino todo lo contrario: "si lo hiciéramos estaríamos perdiendo la esencia y el motivo por el que tantas mujeres luchamos. Los espacios los ganamos siendo nosotras mismas, sin perder nuestra identidad femenina. Los ganamos desde el lugar de esposa, de mamá, de abuela. No hay que perder la delicadeza, ni la forma de hablar, ni ese perfume que le aportamos a la vida".

Pasión tuerca.

Su padre era médico, pero al jubilarse se dedicó a comprar y vender autos antiguos. Él le enseñó a manejar cuando era apenas una niña. La subió a un Austin A40 y no solo le dio algunas instrucciones básicas sobre conducción, sino que logró transmitirle su pasión tuerca. "Mirá que en Europa las mujeres están empezando a ocupar lugares a los que antes no accedían y acá algún día también lo van a hacer", vaticinaba su padre. Por eso insistió en sentarla frente al volante.

Carmencita

Carmen Uyperhoeven

Operadora de Reach Stacker

Y habrá sido el destino o la casualidad, lo cierto es que Carmencita trabaja sobre ruedas desde los 18 años. Le gusta estar en movimiento: ir con la Stacker, enganchar un contenedor de la terminal y descargarlo en un torito. "Me gusta respirar el aire libre, sentir la lluvia, estar cerca del río y de las postales que nos regala el puerto. No me imagino en un lugar donde no me pueda mover". Aunque nunca digas nunca: si en un futuro llegara a toparse con un nuevo desafío dentro de la empresa, al menos se permitiría pensarlo.

Una mujer en movimiento.

Carmencita

"A las chicas jóvenes trato de impulsarlas para que se animen porque pueden lograr lo que se propongan, solo hay que desearlo y trabajar por eso."

Una, dos, tres y así hasta que la cantidad de mujeres en el puerto no encuentre límites. Eso quiere, eso la mueve. ¿Por qué no hay más? "Porque la mujer no conoce su potencial, realmente no conoce su capacidad, ni se imagina a lo que puede llegar. Nosotras mismas nos ponemos el techo. Muchas veces no es la sociedad, ni los hombres, ni las familias. Somos nosotras y eso es lo más duro. A las chicas jóvenes trato de impulsarlas para que se animen porque pueden lograr lo que se propongan, solo hay que desearlo y trabajar por eso". Hay que abrir la mente -exhorta-, "la tienen que abrir los hombres, pero también nosotras".

Carmencita
Montecon

Montecon es el principal operador de las áreas públicas del Puerto de Montevideo, tanto para contenedores, como para carga general y carga proyectos. Sus clientes reciben un servicio integral de calidad mundial.